El Secretario General de la OCDE, Mathias Cormann, y la Canciller argentina, Diana Mondino. Fuente: Comunicado de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina
La Canciller argentina, Diana Mondino, recibió la hoja de ruta para que Argentina sea miembro de la OCDE.
La Canciller Mondino asistió este 2 de abril al Consejo Ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en París, donde se le fue entregada la hoja de ruta para acceder a dicha institución según Cancillería argentina.
Mondino expresó en la reunión del Consejo que Argentina tiene que “hacer foco en un sistema basado en reglas, no sólo para un mayor bienestar de nuestros ciudadanos, sino para consolidar la agenda por la libertad que Argentina está llevando adelante en estos momentos.”
Agregó que “Queremos llevar adelante una rigurosa coordinación como lo pide la OCDE en este proceso y esperamos tener así un cambio cualitativo en mejores políticas públicas que nuestro país necesita. Como una democracia y como miembro de una comunidad de democracias, esperamos tener un diálogo fructífero con otros países miembros de la organización sobre buenas políticas públicas provenientes de la OCDE.”
La candidatura a la organización fue iniciada por el ex Presidente Mauricio Macri en 2016 en su política de integración al mundo, con un énfasis en las organizaciones multilaterales. Esfuerzo interrumpido por Alberto Fernández, al no mostrar un compromiso contundente en los valores y compromisos que solicitó la OCDE en 2022.
Argentina para ingresar plenamente deberá cumplir con la hoja de ruta propuesta por la OCDE. En esta se deberán internalizar las 250 “buenas prácticas” de la institución en la legislación argentina. El Consejo de la OCDE (los miembros) revisará si cumple con las normativas y de estarlo se acuerda un tratado de incorporación. Este deberá ser aprobado en el Congreso argentino y ratificado por el Presidente. Este proceso puede demorar años.
La OCDE es una institución intergubernamental, conformada por 38 países (España es uno de ellos), con la finalidad de mejorar el desarrollo económico global. Principalmente mediante análisis de políticas públicas para formar estándares de calidad para que sean adoptados por sus miembros (y de ser en el mundo) o por lo menos que sean utilizados de insumo por los Gobiernos.
El área principal de trabajo son los mercados, educación, impuestos y empleo. Siendo su labor más conocida la Declaración de Inversiones Internacionales y Empresas Multinacionales (en donde se propone dar trato nacional a inversores e incentivos a inversiones, entre otras cuestiones), las pruebas PISA en educación, el Código de Liberalización de Capitales y sus trabajos para evitar la evasión impositiva (como medidas que desincentivan tributar en paraísos fiscales).
El principal beneficio que posee Argentina al estar incorporado es ser objeto de análisis de estos informes sobre políticas que probablemente no haría con sus propios medios. Estos generan información que puede incentivar acciones en políticas (malos resultados en la prueba PISA) o mismo se recomiendan. Muchos actores ven un signo de prestigio en ser miembro y tomar las recomendaciones de la OCDE, a la hora de invertir dinero o tomar otras decisiones.
Cumple otra función política para Argentina que es fortificar las relaciones con las democracias occidentales. Dentro de la política exterior argentina esto se vuelve otro acontecimiento importante para el Gobierno, sumada a la reciente candidatura de aliado extra-OTAN en materia de cooperación intergubernamental.
Diferentes esfuerzos, en diversos ámbitos, marcan un compromiso para ser miembros de ambas instituciones. Así la posición del Gobierno en política exterior, la intención de liberalizar la economía, el anuncio de la base militar conjunta con Estados Unidos en Ushuaia, aceptar un “monitoreo” de la base china en Argentina, mantener los compromisos con el FMI, elegir la opción de aviones militares de occidente en detrimento de la oferta china, no ser parte de los BRICS, marcan compromisos a los demás Estados occidentales para demostrar su “afinidad” con ellos.
Un apartado sobre los BRICS. A pesar de ser una institución de diferente índole que la OCDE, para el Gobierno es probable que haya sido un compromiso no formar parte de dicha institución, para no entorpecer unirse a la OCDE y la OTAN.
No tanto por un compromiso solicitado por los Estados miembros, sino una interpretación del Gobierno de acciones para alinearse con estos.
La Unión Europea, siendo sus miembros parte de la OCDE o candidatos, ve a los BRICS como una institución política antes que de cooperación económica. Específicamente ven en ella una alternativa al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial con el acuerdo de reservas contingentes y el Nuevo Banco de Desarrollo. Esta visión entiende que la OCDE que colabora con el Banco Mundial y el FMI y promueve valores similares, es parte del sistema con que se compite. Teniendo una mayor preocupación en lo que puede ser a largo plazo, que en lo que es.
Esfera donde los países occidentales prefieren no perder poder. De tomar algunas de las críticas al sistema financiero internacional hechas por el foro, prefiere ajustarlo internamente. Las virtudes que pueden tener los proyectos en los BRICS o los reclamos internacionales, queda soslayado para los países occidentales por mostrar interés en formar vínculo con Rusia, China e Irán.
Por otro lado, si Argentina quisiera entrar en el futuro al Nuevo Banco de Desarrollo no necesita ser miembro BRICS. Uruguay, que no es miembro y ni fue invitado, está en proceso de adhesión a dicha institución.
Actualmente Argentina consigue (aunque con limitaciones) satisfacer otros de los puntos que tratan los BRICS, que son las reservas internacionales. Esto lo hace mediante swaps con China, siendo otro de los temas de agenda en el viaje de Mondino.
El 5 y 6 de mayo se reunirá con autoridades de la Unión Europea para discutir el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur y el 7 de mayo visitará Portugal para discutir una agenda económica. Argentina, de entrar en la OCDE, será el miembro N°39.


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